| La luna cayó en el río. El río la llevó a la mar. En el mar, unos marinos la quisieron devorar. |
| Nadando, la luna vino por el río hasta el manglar y en el manglar unos duendes la quisieron maltratar. |
| Entonces quedó la luna entre el manglar y la mar. De tanto huir, se ha partido: muy pronto se va a gastar. |
| Si se va al mar, se la comen. Si se queda, va a llorar. ¡Despierta, luna, lunita, no te dejes apresar!... |
domingo, 25 de mayo de 2014
SUEÑO DE LA LUNA (Carlos Francisco Changmarín)
jueves, 24 de abril de 2014
EN UN TROZO DE PAPEL (Antonio García Teijeiro)
con un simple lapicero,
yo tracé una escalerita,
tachonada de luceros.
Hermosas estrellas de oro.
De plata no había ninguna.
Yo quería una escalera
para subir a la Luna.
Para subir a la Luna
y secarle sus ojitos,
no me valen los luceros,
como humildes peldañitos.
¿Será porque son dorados
en un cielo azul añil?
Sólo sé que no me sirven
para llegar hasta allí.
Estrellitas y luceros,
pintados con mucho amor,
¡quiero subir a la Luna
y llenarla de color!.
sábado, 1 de marzo de 2014
ANTES DE TROPEZAR (Estrella Montenegro)
Erase un hombre muy aburrido
Tan aburrido que cansaba
Y otro muy divertido
Tan divertido que…
También cansaba
¡Uf…!
¡Como cansaban los dos!
El triste por aburrido
El alegre por divertido
El caso es que…
un día salieron a pasear
Con tal suerte que ellos
sin quererlo…
¡Tropezaron!
Al caerse se enredaron
y… cambiaron sus zapatos
El hombre alegre se puso…
unos zapatos tristes
El hombre triste se puso…
unos zapatos alegres.
Desde entonces había…
Un hombre alegremente aburrido
Y otro…
Tristemente divertido
Y es que no hay nada mejor
que cambiarse los zapatos
si se quiere averiguar
que siente otra persona
si con ellos decide ponerse andar
Pasaron algunas noches
Y algunos días, entonces…
Aquellos dos hombres
se volvieron a encontrar
Se devolvieron los zapatos
Se hicieron la mar de amigos
Por calzarse y caminar
De una manera distinta
Justamente desde aquel día,
que se encontraron
para tropezar.
sábado, 8 de febrero de 2014
MI REGALO PARA MAMÁ (Juan Guinea Díaz)
Le regalo a mi mamá
una sonrisa de plata
que es la que alumbra mi cara
cuando de noche me tapa...
Le regalo a mi mamá
una caperuza roja
por contarme tantas veces
el cuento que se me antoja...
Le regalo a mi mamá
una colonia fresquita
por no soltarme la mano
cuando me duele la tripa...
Le regalo a mi mamá
una armadura amarilla
que la proteja del monstruo
que espanta en mis pesadillas...
Le regalo a mi mamá
el lenguaje de los duendes
por entender lo que digo
cuando nadie más lo entiende...
Le regalo a mi mamá
una chistera de mago
en la que quepan mis besos
envueltos para regalo...
una sonrisa de plata
que es la que alumbra mi cara
cuando de noche me tapa...
Le regalo a mi mamá
una caperuza roja
por contarme tantas veces
el cuento que se me antoja...
Le regalo a mi mamá
una colonia fresquita
por no soltarme la mano
cuando me duele la tripa...
Le regalo a mi mamá
una armadura amarilla
que la proteja del monstruo
que espanta en mis pesadillas...
Le regalo a mi mamá
el lenguaje de los duendes
por entender lo que digo
cuando nadie más lo entiende...
Le regalo a mi mamá
una chistera de mago
en la que quepan mis besos
envueltos para regalo...
jueves, 9 de enero de 2014
RECREO ANDINO (Florencio Faúndez Saavedra)
Tira niño, tira la pelota
bien alto,
que te la atrape
ese gigante que está delante de ti,
que no tiene manos para atajarla
que no tiene pies para devolvértela,
que no tiene ojos para ver por donde pasa.
Y que está dispuesto dejarte crecer
en su ancha falda temeraria
encubierta de corazones blancos.
bien alto,
que te la atrape
ese gigante que está delante de ti,
que no tiene manos para atajarla
que no tiene pies para devolvértela,
que no tiene ojos para ver por donde pasa.
Y que está dispuesto dejarte crecer
en su ancha falda temeraria
encubierta de corazones blancos.
lunes, 6 de enero de 2014
ADELINA DE PASEO (Antonio Machado)
La mar no tiene naranjas,
Ni Sevilla tiene amor,
Morena, qué luz de fuego.
Préstame tu quitasol.
Me pondrá la cara verde
-zumo de lima y limóntus
palabras -pececillosnadarán
alrededor.
La mar no tiene naranjas.
Ay, amor.
¡Ni Sevilla tiene amor!
jueves, 14 de noviembre de 2013
MANUELITA, LA TORTUGA (María Elena Walsh)
Manuelita vivía en Pehuajó
pero un día se marcó.
Nadie supo bien por qué
a París ella se fue
un poquito caminando
y otro poquitito a pie.
pero un día se marcó.
Nadie supo bien por qué
a París ella se fue
un poquito caminando
y otro poquitito a pie.
Manuelita, Manuelita,
Manuelita dónde vas
con tu traje de malaquita
y tu paso tan audaz.
Manuelita dónde vas
con tu traje de malaquita
y tu paso tan audaz.
Manuelita una vez se enamoró
de un tortugo que pasó.
Dijo: ¿Qué podré yo hacer?
Vieja no me va a querer,
en Europa y con paciencia
me podrán embellecer.
de un tortugo que pasó.
Dijo: ¿Qué podré yo hacer?
Vieja no me va a querer,
en Europa y con paciencia
me podrán embellecer.
En la tintorería de París
la pintaron con barniz.
La plancharon en francés
del derecho y del revés.
la pintaron con barniz.
La plancharon en francés
del derecho y del revés.
Le pusieron peluquita
y botines en los pies.
Tantos años tardó en cruzar
el mar que allí se volvió a arrugar
y por eso regresó vieja como se marchó
a buscar a su tortugo que la espera en Pehuajó.
y botines en los pies.
Tantos años tardó en cruzar
el mar que allí se volvió a arrugar
y por eso regresó vieja como se marchó
a buscar a su tortugo que la espera en Pehuajó.
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